domingo, 19 de febrero de 2012

El hilo









esto que se encierra en el alma
no cabe en una palabra
tal vez ni dos, ni tres
y tampoco en todas

esto que se encierra en el alma
lleva un grito prendido
que al doblar la esquina
se pierde y no busca el retorno

esto que se encierra en el alma
aprieta tanto la vida
que la vuelve un hilo de esperanza

miércoles, 15 de febrero de 2012

Amor de barro

                                                       
Por Mario Blanco
Hoy te desmoronas en mi alma
como arcilla mal horneada
y el polvo se lo come el viento.
Te desmoronas por cada uno de nosotros
que se llevan la muerte, las maras,
los narcos, el hambre y el olvido.

El Xocomil del tiempo me resucitará.
Despertaré en las tiniebla de tus bosques
en la mansión del pájaro serpiente,
borrará el mar las huellas de tus volcánicas arenas
danzaré en la luz que devora tus cavernas
beberé en tus caídas de agua clara.

El Xocomil del tiempo me resucitará.
Navegaré otra vez sobre tus lagos cristalinos
colgarán orquídeas de las caobas milenarias
descansaré bajo la sombra de tus amates,
escucharé las notas retumbantes de tu hormigo
se refrescará el futuro en el caudal de tus arroyos.

El Xocomil del tiempo  me  resucitará.
Nos nutrirá el aroma grato de tus lorocos,
no habrá bejucos importados de vainilla.
Junto a la colorida flor del amaranto,
vencera el maiz ancestral de los abuelos,
a los venenos y semillas de Monsanto.

El Xocomil del tiempo me resucitará.
Caerá el grano de café sobre tus campos
absorberá el potasio de las balas enterradas
y los pistilos de sus blancas florecillas
endulzarán la miel de tus indómitas abejas
apaciguando el alma que habita en tu morada.

El Xocomil del tiempo me resucitará.
Correrá el tapir por tus riberas peteneras
perseguido por jaguares sigilosos.
Desde Zaculeu hasta Uaxactún
se escuchará en tus húmedos vientos
el grito aullador del saraguate.

El Xocomil del tiempo me resucitará.
Y viviremos al ritmo de tu encanto verde
cobijándonos bajo la luz añil,
que el exilio pinta en el alma,
Volveremos a ti ¡sagrada patria!
suspirando, amándote, reclamándote.


domingo, 12 de febrero de 2012

Olvidos

hay recuerdos que no saben pedir permiso
se apoltronan en el sofá
no tienen el tino de esperar esa hora incierta
cuando la tarde ya no tiene a donde ir
y la noche abre la puerta

hay recuerdos que no saben pedir permiso
se cuelan entre las notas de una canción inesperada
todo sabe a lágrima
dan ganas de salir corriendo
y refugiarse en las palabras del poeta
él que tiene “una soledad tan concurrida”

hay recuerdos que no saben pedir permiso
el tiempo les borró la memoria
se hicieron sepia de tan guardados
regresan
no conocen el olvido


http://www.youtube.com/watch?v=YoL46eCD9Yo

domingo, 15 de enero de 2012

Invierno


Hay invierno en las palabras
hibernan en el alma
duermen mientras crecen
maduran mientras sueñan

Hay palabras de invierno
escritas en las alas
se cobijan en la búsqueda
sin prisa aguardan el vuelo


Hay invierno en las palabras
hacen del corazón su guarida
descansan del viaje
esperan otra primavera

domingo, 8 de enero de 2012

De escaleras

recostadas en la pared:
las escaleras
   un color por cada muro
   un color por cada día

subirán sueños
guardarán ilusiones
   vidas que ya son eternas
   y ahora descansan en paz

serán los últimos escalones
de almas ya dormidas
   muy distintas a otras – más sutiles -
   que disfrazan almas ajenas de peldaños

domingo, 1 de enero de 2012

Sin agobio

Abrimos un nuevo calendario para continuar tejiendo los días. Trae la incógnita de lo desconocido y la oportunidad. Desde este lado del mundo, aprovechamos el cambio del año para cerrar círculos y abrir nuevos; buscar otros senderos y repasar las huellas de otros más antiguos. Pero la fecha en el almanaque es relativa; no todos tenemos, ni seguimos el mismo. Pero lo que sí compartimos, sin ningún distingo, es un nuevo día. No importa en qué parte del mundo nos encontremos; con certeza, el sol sale a nuestro encuentro y nos dice hasta pronto, día tras día. Y para los que somos afortunados de abrazar estas veinticuatro horas — con nuestros cinco sentidos — y un techo que nos cobije tenemos un caudal invaluable entre las manos.

Cada amanecer en cualquier época del año es la puerta a la esperanza y es único. No vendrá otro mejor, tampoco otro peor, él vendrá con su singular obsequio: veinticuatro horas. Y los días serán variados, habrá días de ensueño, días de danza. Algunos amaneres serán eternos y la primavera practicará su magia. Y también viviremos días con lluvias, con tormentas, con eclipses y nubarrones. Que la rutina no tarda en vestirse de gris es una realidad; más a menudo que no, la taza de café se enfría y nunca faltará un recuerdo con sabor a sal que se tropiece con nosotros. Y así y todo, las agujas continúan su marcha. Nada las detiene.

Cada uno somos lo que hemos fabricado con nuestras acciones, palabras, gestos y sentimientos. Y esto nos es ni bueno, ni malo, sencillamente es. Conciliarse con el ayer, nos regala un mejor hoy. Lo importante es el aprendizaje y lo que haremos a cada instante para aprovechar esa riqueza de lo aprendido, lo vivido y lo amado.

Que el bullicio de un nuevo año, no sea un agobio, ni obligación de tirar el pasado que tanto nos ha regalado. Mejor que solo sea un espacio de transición, para recordarnos que el inicio es siempre, que la hoja en blanco está a la mano y lo más valioso siempre está al alcance del corazón.

martes, 6 de diciembre de 2011

Hay un poema

recuerdo un poema
uno que descubría esa nota dulce
cuando pretendemos no reír
uno que confesaba la sal
en las lágrimas que escondemos


guardo un poema
uno que devuelve la ternura - de cada abrazo -
uno que multiplica esa caricia - que vive en la piel -

leo un poema
uno que no tiene palabras
que no habla de ti - y tampoco de mi -
uno que escucha - y guarda silencio -

pero, hay un poema
uno que no está escrito
uno que desata nudos - y desanda caminos -
ese, es para ti